Acerca de Libremente

Libremente cree en la paz interior

En LibreMente, creemos que la verdadera sanación no ocurre en el cuerpo, sino en la mente. Nuestro propósito es ofrecer un espacio de acompañamiento profundo, donde cada persona pueda reconectarse con su paz interior, liberar la culpa y recordar su verdadera identidad más allá del miedo.

Inspirados en los principios de Un Curso de Milagros, nuestra práctica terapéutica no busca analizar el pasado ni modificar la conducta, sino ir directo a la causa del sufrimiento: la creencia inconsciente en la separación de Dios. A través del perdón verdadero —guiado por el Espíritu Santo— se deshacen los pensamientos de miedo y juicio que nos mantienen atrapados en el conflicto interno.

Aquí, el terapeuta y el paciente se encuentran como iguales. No hay jerarquías ni etiquetas. Solo la voluntad compartida de ver con nuevos ojos, sanar la mente errónea y volver al amor.

Nuestro compromiso es acompañarte con presencia, compasión y claridad, en el proceso de deshacer el ego y permitir que la paz —que siempre ha estado en ti— vuelva a ocupar su lugar. Bienvenido a LibreMente. Un espacio para recordar quién eres realmente.

Conoce mas acerca de Brenda Cruz, Fundadora de LibrementeUCDM

Durante años viví desde el miedo. Buscaba validación afuera, sostenía relaciones de conflicto especial mente con mi pareja y mi hija y creía que el esfuerzo constante era la única forma de sobrevivir. La culpa, la autoexigencia y la sensación de no ser suficiente dirigían silenciosamente cada decisión. Mi vida parecía funcional por fuera, pero internamente era una lucha permanente.
Lluegué a un momento de quiebre. El cansancio emocional era insoportable y la sensación de estar perdida era total. To lo que había intentado para encontrar paz había fallado. Fue ahí cuando apareció la pregunta que cambió mi vida:
Yo no estoy dispuesto a seguir viviendo con culpa, tiene que haber otra manera de vivir.
En el 2020 apareció Sebastian Mora con la enseñanza de Un Curso de Milagros como una respuesta directa a ese llamado interno. No fue solo un libro: fue un espejo implacable que expuso cada mecanismo del ego con una claridad brutal. Comprendí que mi sufrimiento no venía del mundo, sino de mi interpretación. Aprendí que el perdón no es emocional, es mental; no es debilidad, es liberación. Fui muy determinada y disciplinada durante mi proceso. Tuve que observar mis juicios, soltar identidades construidas desde el dolor y enfrentar las ilusiones que sostenían mi vida. Día a día aprendí a elegir paz en lugar de tener razón. La práctica del Curso desmanteló mis patrones más arraigados.Hoy vivo desde una mente entrenada para la paz. Ya no reacciono desde la culpa ni desde la necesidad de control. Comprendo que nada externo tiene poder sobre mi estado interno. Mi vida dejó de ser una lucha y se convirtió en claridad y verdadera libertad. El Curso no cambió mis circunstancias: cambió completamente al observador.
Ahora acompaño a personas que están listas para salir del sufrimiento mental y romper los ciclos del ego. Mi función no es motivacional ni terapéutico: es un entrenamiento profundo de la percepción basado en los principios de Un Curso de Milagros. Guío procesos de desidentificación del miedo, liberación de culpa y restauración de la paz interior real.